06
Ago
08

Pongan el cepillo de pedir

No puedo parar de reír. Como si de algún chiste colosal se tratase mis ganas de reir no disminuyen ni tan siquiera ‘chutándome’ Prozac. John Morreall sostenía que la risa era una reacción biológica de alivio tras pasar el peligro (aunque imagino que se referiría a “un” peligro, no al susodicho como único y universal). Pero hay algo que no termino de pillar atendiendo a la definición del psicólogo. Si yo estoy más cansado de reírme que Pilar Bardem de la sociedad española es porque he estado en peligro -o lo sigo estando y mi estado me impide verlo-. No llevo ni un párrafo y ya he atacado al honor de una persona, 100.000 euros para el bote de la Justicia (Bardem no es política, o por lo menos no profesionalmente, así que no se ajusta a los 36.000 euros de multa).

Un día decidí que mi futuro era el periodismo; y uso futuro no como lugar físico porque ya se sabe como está el mercado y los trepas-pelotas están bien vistos en la sociedad actual. Desconozco el porqué ya que la educación en general, y la destinada a ‘La Ciudadanía’ en particular, promueven una sociedad que nos transforme en idiotas intelectuales y gilipollas como seres -huyo deliberadamente de la expresión “humanos”-. No entiendo la finalidad de este proyecto educativo de España en el que prima la igualdad (maldita igualdad mal entendida) por lo bajo ya que por lo alto es difícil. No entiendo pero sí comprendo; para que gente tan zote, inepta e intelectualmente en coma como Bibiana Aído, Moratinos o Leyre Pajín lleguen a ser ministros -o algo- hay que igualarlos a los que si valen para tales cometidos a costa de obligar a toda la sociedad a vivir un futuro de miseria intelectual o, lo que es lo mismo, un futuro de izquierda intelectual (¡ojo! son políticos: 36.000€ (Moratinos) + 36.000€ (Aído) + 36.000€ (Pajín) + anterior = 208.000€).

Pero ese día que yo decidí ser periodista fue hace tanto tiempo que su recuerdo me es difuso. Creo recordar que quería ser periodista porque me llamaba la atención ser el nexo entre acontecimientos y ciudadanos, me gustaba la idea de ser el denunciante de los abusos de los poderosos, disfrutaba soñando con descubrir algo que me hiciese único y con criticar todo y a todos siempre que creyese fielmente en que se merecían la crítica. Pero en esa época también me emocionaba ilusionarme pensando que entrevistaría a Carlota Casiraghi -de mi edad- y se enamoraría irremediablemente de mí y sería un periodista por vocación y un millonario por derecho; menos periodístico pero más propio de mis extintos quince años. Y la verdad que con 22 años lo único conseguido es trabajar en la radio de mi facultad, ser rechazado en una prueba en Punto Radio y no recibir respuesta a las decenas de currículums que mandé y rechazar alguna oferta (en mala hora). Cosas del momento y de la vida, ni mas ni menos.

Empezando con las razones por las que quería ser periodista; ser el nexo de unión sigue siendo importante, primordial, y lo seguirá siendo tanto para mí como para la cantidad de periodistas que salen o seguimos en la Facultad de Ciencias de la Información. No se puede renunciar a ello. Pero me he encontrado, cuando mi edad crítica maduró, con periodistas que para nada son así. Para ser nexo se debe ser fiel; opinar sí, pero con datos y razonamiento intelectual. Los hay que así son, los muchos espero entre todos los de nombre desconocidos. Pero es una aberración ver como comunicadores con fama y dinero (y nada más) dan palmas con las orejas cuando “su causa”, que no la realidad, avanza implacable. Y si hay que mentir y crear un nexo inventado, se hace. Toda una emisora de radio así lo hizo y, por extensión, todo un grupo empresarial de los considerados serios. (Tampoco son políticos y computándolos como uno sólo, ya que así es, diremos que van otros 100.000€ que sumados a los anteriores van ya 308.000€).

La segunda es no aguantar el abuso de los poderosos y poder denunciarlos ante todos. Como poderoso está claro que podría incluir a los anteriores, pero con 100.000€ ya tendrán suficiente así que no les daré otros tantos. Son tristes los abusos que se hacen contra la sociedad en nombre de una supuesta necesidad colectiva, casualmente la misma teoría que se usaba con el socialismo real). Gobernar para una minoría ya es un abuso en sí; pero utilizar la confianza de la ciudadanía para romper las reglas fundamentales del juego establecidas por todos es mucho peor. Y ni qué decir tiene respecto a abusar del miedo que siente España hacia el terrorismo etarra -y ahora islámico- para postularse como hombre de paz. José Luis Rodríguez Zapatero no cree en las reglas que nos dimos; por eso la Ley de Memoria Histórica porque no puede soportar el pasado y, al estilo chequista, lo elimina. También por eso mismo la rendición que fue sentarse de tú a tú con ‘algo’ que son más que asesinos y más que hijos de puta. Cuando no se cree en la fuerza del Estado y en su capacidad para terminar con ETA (que está comprobado que sí la tiene) pasan estas cosas, se TRAICIONA la memoria de los muertos, la vida de sus allegados y al país que se representa. Y todo esto son abusos de poder; igual que lo es el ilegal CAC en Cataluña o las amenazas y represiones totalitarias (sólo el gran “Puigler” podía hacer algo así) contra empresas privadas por no acatar órdenes (Zapatero + Puig….72.000€ sumo y sigo, van 380.000 euritos de nada).

Por último, criticar todo lo que considerase ajustable a crítica es algo más de ambición. Para poder criticar debo ascender -o tener un blog como este-. Porque la crítica y la opinión está reservado para unos pocos, algo que me parece que es acorde a la propia naturaleza colectiva humana. La creación de la opinión pública es cuestión de unos pocos para ser opinión pública, es algo redundante y obvio, pero quizás merezca la pena pararse a explicarlo por si mi paisano Pepiño Blanco o alguien de su intelecto entra en este blog (+ 36.000€ = 416.000€). Y me sumo esa multa incluso a sabiendas de que mi definición es correcta porque lo último que he leído antes de ponerme a escribir esto es que en su blog -él también tiene uno, ya ven- ha escrito que el paro ha subido en Julio gracias a la subida en las comunidades en las que gobierna el Partido Popular (partido al que votaba -en  pasado-, lo recuerdo en una entrada más). Quizás habría que recordarle que gobiernan en más y quizás, sólo quizás, recordarle que si el paro en España está donde está es, en gran parte, gracias al primer y segundo clasificado en esta apasionante Liga del Paro que no son otros que Andalucía y Extremadura, el Real Madrid y Barcelona de la desocupación -ojo, me refiero en cuanto a su posición estadística y nada más. No seré como Puig criticando a compatriotas de forma gratuita-. Curiosamente  son las dos comunidades donde el PSOE ordena y manda desde que tengo uso de razón y un poco más. Volviendo al carril por el que iba, la opinión pública la crean unos pocos porque si cada uno crease la suya pasaría a llamarse, también obvio Pepiño así que atento, opinión privada. Este blog, por ejemplo, es opinión privada porque entran cada día 2 personas a él y les conozco, así que sigue siendo un intercambio de opiniones entre amigos. Cuando crezca (viva mi ambición) será creador de opinión pública.

Quisiera hablar de un comunicador que, se habrán dado cuenta (Pepiño, ¿otra vez sin enterarte?ah no…que es Aído) llevo recordando toda la entrada. Federico Jiménez Losantos (“Losdemonios” para cierto ex-presidente…¿Con quién asociarán “demonio” Lasa, Zabala y Segundo Marey? Respuesta libre. 3 puntos) ha sido condenado por expresarse, por crear opinión pública dando la suya. En definitiva, ha sido condenado por ejercer de periodista. Es infame ver como supuestos periodistas -como ya mencioné- aplauden tal decisión sólo porque es contra quien es, su “enemigo”. Pero no piensan que esa condena es contra todos los periodistas; para ellos no que se creen por encima de la Ley; bueno, se creen la Ley. Jiménez Losantos es posible que muchas veces se equivoque con el tono -aunque cada cual es libre de entonar como quiera, eso no es fundamento de derecho- pero lo que hace es comunicar a fin de cuentas. Si un periodista no puede criticar a un político, ¿quién puede? Pensarán que después de lo que se dicen entre Daoiz y Velarde (los leones, porque si fuesen de verdad mas de uno andaría lejos) se acaba todo con el café de reconciliación. O igual es que no son susceptibles de crítica pública -espero que no, porque me parecería cómico-. Los periodistas están para eso y los que escuchan (escuchamos) a Federico Jiménez Losantos nos gusta que lo diga así, aunque algunos hagamos zapping radiofónico. Si alguien es un traidor como en su día Gallardón con Madrid y las víctimas (sumando 36.000€) o en otro Rajoy con San Gil y esa sociedad cívica (¡más! otros 36.000€; y van 488.000€) quiero que los llame traidores. Es más, la sociedad necesita que sea así; no vale un “¡Ay Mariano!” como el anuncio. Lo triste es que esos periodistas son unos pobres (y malditos) ignorantes que satanizan a Jiménez Losantos pensando que es el creador de ese periodismo cuando la patente del mismo debería ser del difunto Antonio Herrero aunque este es un punto distinto.

Como periodista me da lástima que se atropelle la libertad de expresión en un país como España. “Traidor” o “Canalla” (persona baja) no es insultar, sino calificar. “Hijo de puta” sí es insultar (aunque yo lo use mucho con ETA donde vuelve a ser calificativo, aunque si lo quieren ver como insulto quedaría libre de pena por carecer éstos de honor). Por la lástima que me dan los magistrados que imponen estas chistosas multas, por los políticos que no son capaces de aceptar la crítica de la sociedad a la que gobierna y por los periodistas que atacan y los que no saben ser atacados con armas más hábiles que las suyas decidí solidarizarme y ser objeto, si lo desean, de la multa correspondiente que para ahorrar trabajo a magistrados y letrados desglosé amablemente: 488.000 euros de nada. Eso sí, pediría la ayuda económica de la persona solidarizada (Federico Jiménez Losantos) en caso de que llegase a ser efectiva y para terminar de redondear tan nimia cantidad sumaré una hacia un hombre de paz, de bien; incluso libre: De Juana, cabrón. TOTAL: 488.001 €

P.D. Y de principio a fin no paré de reir como si de algún chiste colosal se tratase. Lo es, ¿acaso no lo ven?

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1 Response to “Pongan el cepillo de pedir”


  1. agosto 6, 2008 en 1:46 am

    Diooos, si quieres pagamos a medias nanin, que veo que tas cebao!!:P:P ..y lo peor que hasta en algunas cosas tienes razón…


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